Cuba rinde homenaje en estos momentos a los 32 combatientes caídos el 3 de enero, en una jornada de participación popular masiva que expresa el compromiso, la dignidad y la cohesión del pueblo cubano frente a un escenario de agresión regional.
Desde temprano, una fila ininterrumpida de personas avanza para rendir tributo. Desafiando la lluvia. Campesinos, trabajadores, militares, estudiantes y familias enteras llegan desde distintos puntos del país para pasar frente a los féretros, para desde el gesto emocionado rendir homenaje, a los solidarios hijos de esta Patria caidos heroicamente en desigual combate
“Yo soy campesina y gracias a la Revolución pude estudiar. Cómo no estar aquí”, dice una mujer mientras espera su turno. Su testimonio se repite, con distintas palabras, entre quienes participan del homenaje y explican su presencia como un acto de reconocimiento y acompañamiento. Llenos de emocion y orgullo por la dignidad de estos bravos cubanos que enfrentaron con valentia a la canalla imperialista.
Pueblo movilizado y sus fuerzas armadas rinden honores a sus compañeros mediante el saludo marcial. No hay distancia simbólica: los caídos son reconocidos como hijos del pueblo cubano, tanto por quienes visten uniforme como por quienes se acercan desde la población civil.
Durante la jornada, el eje del homenaje está puesto en lo humano. Se habla de hijos, padres, madres, hermanos y compañeros que dieron su vida en cumplimiento del deber internacionalista, a contra mano del belicismo imperialista que se regodea en bombardeos y muerte.
El homenaje se desarrolla en un contexto marcado por la escalada militar impulsada por Estados Unidos, cuya política exterior volvió a recurrir a la fuerza como método, con consecuencias humanas concretas. La agresión del 3 de enero dejó muertos y profundizó la tensión regional.
La respuesta que se expresa hoy en Cuba es clara y visible: pueblo presente, homenaje público y reconocimiento a sus caídos. Cuba honra a quienes perdieron la vida y, al hacerlo, reafirma una posición histórica frente a la violencia: dignidad, cohesión social y rechazo a la brutalidad como forma de dominación.
Abajo el imperialismo genocida, inmoral y fascista.
Gloria y honor a los 32 compañeros caidos en combate defendiendo la Dignidad de todo un pueblo, de todos nosotros.




